Lugares Sagrados: El Altar
Símbolos y Signos Cristianos
El altar (del latín altaria, mesa) es el lugar más importante de la iglesia y debe estar colocado al centro, dado que es la mesa donde se celebra el sacrificio eucarístico, fuente y culminación de toda la liturgia. El altar nos recuerda el amor infinito de Jesús que se sacrificó por nosotros. Es el lugar del amor sin límites, de la entrega total:
Emerge en el rito nuevo la centralidad del altar, figura de Cristo, altar-sacerdote-víctima del propio sacrificio. A ello, incluso fuera de los límites de la liturgia, le va dedicada la reverencia y la devota atención. En la tipología del altar queda significada asimismo la mesa del banquete que alimenta al pueblo de Dios. Pontificial romano, introducción.
El altar, por consiguiente, representa a Jesucristo, piedra viva y angular, Cordero pascual, que convoca a la mea a todos los fieles para que se conviertan en la Iglesia.
La obra de nuestra redención se efectúa cuantas veces se celebra en el altar el sacrificio de la cruz, por medio del cual "Cristo, que es nuestra Pascua, ha sido inmolado" (1 Cor 5, 7). Y, al mismo tiempo, la unidad de los fieles, que constituyen un solo cuerpo en Cristo, está representada y se realiza por el sacramento del pan eucarístico (cfr. 1 Cor 10, 17) (Lumen Gentium 3).
Antiguamente, para distinguir el rito cristiano de aquel Antiguo Testamento o del mundo pagano, el altar era denominado mesa, para especificar que ahí se celebraba la cena del Señor. La celebración de la Última Cena se desarrolló en torno a una mesa preparada para tal efecto; los primeros cristianos se reunían alrededor de la mesa de la casa donde celebraban la Eucaristía.
El altar, en el que se hace presente el sacrificio de la cruz bajo los signos sacramentales, es también la mesa del Señor, para participar en la cual, se convoca el Pueblo de Dios a la Misa; y es el centro de la acción de gracias que se consuma en la Eucaristía. (Instrucción General del Misal Romano 296).
Para realizar la convivencia, el altar debe estar adornado como para una celebración, recubierto por un paño digno. En este banquete participamos para crecer en la unidad y en la caridad fraterna, para continuar nuestro camino como testigos de Cristo resucitado. Por su simbolismo y su importancia, no hace falta sobrecargarlo de flores, candelabros, etcétera. Sobre la piedra del altar se colocan, durante el rito de la Dedicación, las reliquias de los mártires, debido a que su sacrificio está estrechamente ligado al sacrificio redentor de Cristo, Cordero inocente y sin mancha. Esto también pone en evidencia la manera en que el Sacrificio Eucarístico es celebrado en comunión con toda la Iglesia: terrena y gloriosa.
Antiguamente, los altares eran edificados sobre las tumbas de los mártires; así fue para el altar de la Basílica de San Pedro que está colocado sobre la tumba del Primer Papa.
Símbolos y signos cristianos. Remo Lupi.





Comentarios
Publicar un comentario