CAUSAS DE DOLOR DE RODILLA
En la consulta externa y de
especialidades hablando de traumatología y ortopedia un padecimiento frecuente
es el dolor de rodilla, que se presenta en todas las edades pero principalmente
en los adultos. La causa puede ser desde una lesión mecánica, o por el desgaste
crónico del cartílago de la articulación de la rodilla, o ser un síntoma de
enfermedades como la gota o alguna infección.
Factores de riesgo
Sobrepeso u obesidad. Esto
aumenta la exigencia sobre las articulaciones de tus rodillas, incluso durante
actividades comunes, como caminar o subir y bajar escaleras. Además, aumenta el
riesgo de artrosis al acelerar la ruptura del cartílago articular.
Falta de flexibilidad o fuerza muscular. Se encuentra entre las
principales causas de lesiones en las rodillas. Los músculos tensos o débiles
brindan menos sostén a la rodilla, ya que no absorben suficiente presión
ejercida sobre la articulación.
Algunos deportes. Los saltos y giros del básquetbol y el impacto
repetido que absorben las rodillas cuando corres o trotas aumentan el riesgo de
lesiones en las rodillas.
Lesión previa. Tener una lesión de rodilla anterior hace que sea
más probable que te vuelvas a lastimar la rodilla.
Deformidad: Genu Valgo o Genu Varo
Causas o enfermedades que provocan dolor de rodilla
Lesiones
Lesión del ligamento cruzado anterior. Particularmente frecuente en
las personas que juegan fútbol o basquetbol u otros deportes que requieren
cambios repentinos de dirección.
Fracturas. Los huesos de la rodilla, incluso la rótula se pueden
romper durante una colisión automovilística o una caída. A veces, las personas
cuyos huesos se han debilitado por la osteoporosis pueden sufrir una fractura
de rodilla simplemente por pisar mal.
Desgarro de menisco. El menisco actúa como amortiguador de choque
entre la tibia y el fémur. Si giras la rodilla en forma repentina mientras
cargas peso sobre ella, puedes romperte el menisco.
Bursitis de la rodilla. Algunas lesiones de rodilla producen la
inflamación de las bolsas sinoviales, que son los pequeños sacos de líquido que
amortiguan la parte exterior de la articulación de la rodilla y permiten que
los tendones y los ligamentos se deslicen suavemente sobre la articulación.
Tendinitis rotuliana. La tendinitis es una irritación e inflamación
de uno o más tendones, que son los tejidos que unen los músculos a los huesos. Quienes
corren, hacen ciclismo o actividades que implican saltar son más propensos a
padecer una inflamación en el tendón rotuliano.
Problemas mecánicos.
Cuerpo suelto. Una lesión en el hueso o en el cartílago, o la
degeneración de estos, puede causar que se desprenda un fragmento de hueso o de
cartílago y que quede alojado en el espacio de la articulación. Esto puede no
generar problemas, a menos que el cuerpo suelto interfiera en el movimiento de
la articulación de la rodilla, lo que produce un efecto similar a cuando queda
atravesado un lápiz en la bisagra de una puerta.
Dislocación de rótula. Esta afección ocurre cuando el hueso
triangular (patela) que cubre el frente de la rodilla se desliza fuera de su
lugar, por lo general, hacia afuera de la rodilla. En algunos casos, la rótula
puede permanecer dislocada, y se puede ver la dislocación.
Dolor de cadera o de pie. Si sufres de ello, tiendes a modificar tu
forma de caminar para sentir menos dolor en estas articulaciones. Sin embargo,
alterar la forma de caminar puede provocar más tensión sobre la rodilla. En
algunos casos, los problemas de cadera o de pie derivan en dolores de rodilla.
Tipos de artritis Las variedades que suelen afectar más a la
rodilla son las siguientes:
Gonartrosis. A veces denominada «artrosis degenerativa», es el tipo
más frecuente de artritis. Es una enfermedad por desgaste que aparece cuando el
cartílago de la rodilla se deteriora con el uso, el sobrepeso y la edad.
Artritis reumatoide. Es el tipo más debilitante de artritis, una enfermedad autoinmunitaria es decir la
persona ya nace con esa predisposición genética, afecta prácticamente cualquier
articulación del cuerpo, incluso las rodillas. Aunque la artritis reumatoide es
una enfermedad crónica, varía en intensidad e incluso puede aparecer y
desaparecer.
Gota. Este tipo de artritis ocurre cuando se acumulan cristales de
ácido úrico (Por ingesta excesiva de alcohol o alimentos ricos en purinas, como las carnes rojas, vísceras principalmente) en una articulación. Aunque
la gota suele afectar al dedo gordo del pie, también puede aparecer en la
rodilla.
Seudogota. Afección que suele confundirse con la gota, se debe a la
formación de cristales que contienen calcio en el líquido sinovial.
Artritis séptica. Es una infección en la articulación de la rodilla,
lo que provoca hinchazón, dolor y enrojecimiento. Por lo general, no hay
traumatismo antes de la aparición del dolor. La artritis séptica a menudo se
manifiesta sin fiebre.
Otros problemas
Alteraciones excesivas en los ejes de la rodilla. Genu varo, cuando
en posición de firmes las rodillas están muy separadas ("piernas de charro").
Genu valgo, cuando las rodillas está muy juntas pero los tobillos muy separados
("piernas en X"). Muy graves tienen que ser para provocar artrosis y
por lo tanto dolor en la rodilla.
Síntomas
La ubicación e intensidad del
dolor de rodilla puede variar según la causa del problema. Los síntomas que a
veces acompañan el dolor de rodilla son:
- Inflamación y rigidez
- Enrojecimiento y temperatura al tacto
- Debilidad o inestabilidad
- Sonidos de chasquidos o crujidos
- Incapacidad de enderezar completamente la rodilla
Prevención
Mantén un peso adecuado, sin kilos de más. Mantén un peso
saludable; es una de las mejores cosas que puedes hacer para las rodillas. Todo
kilo extra implica presión adicional sobre las articulaciones y aumenta el
riesgo de lesiones y artrosis.
Mantente en forma para practicar deportes. A fin de preparar los
músculos para las exigencias del deporte, tómate tiempo para el
acondicionamiento. Trabaja junto con un entrenador para asegurar que tu técnica
y movimiento sean lo más correctos posible.
Haz ejercicio con inteligencia. Si tienes artrosis, dolor crónico
de rodilla o lesiones recurrentes, tal vez necesites cambiar la forma en la que
te ejercitas. Podrías nadar, hacer aquaeróbic u otra actividad de bajo impacto,
al menos unos días a la semana. En ocasiones, limitar las actividades de alto
impacto es suficiente para aliviar el dolor.
Reposo. Cuando ya hay un problema crónico-degenerativo de fondo lo
mejor es guardar reposo y no forzarte a estar demasiado tiempo de pie o caminar
largos trayectos.
Complicaciones
Algunas lesiones de rodilla y
enfermedades, como la artrosis, pueden provocar más dolor, daños articulares y
discapacidad si no se tratan. Y tener una lesión de rodilla —aunque sea de poca
importancia— hace que sea más probable que sufras lesiones similares en el
futuro.
Cuándo consultar al médico. Acude con tu médico si:
- No puedes soportar peso en tu rodilla
- Dificultad al caminar
- Tienes una marcada hinchazón en la rodilla
- No puedes extender o flexionar completamente la rodilla
- Ves una deformidad evidente en la pierna o la rodilla
- Tienes fiebre, además de enrojecimiento, dolor e hinchazón en la rodilla
- Sientes como si la rodilla estuviese inestable o por salirse.
Tu médico sabrá reconocer los
síntomas y signos que presentas, te pedirá estudios necesarios para dar un
diagnóstico acertado a tu problema e indicará el tratamiento farmacológico si
así lo requieres así como tal vez cambios en tu estilo de vida, o en los casos
más severos puedas necesitar de tratamiento quirúrgico. Hay pacientes que en la
consulta llegan con un dolor de rodilla y llegan pidiendo calcio porque les
hace falta calcio a sus huesos, y no es así, el usar calcio de manera
inadecuada te puede llevar a una enfermedad que se conoce como hipercalcemia (con efectos en el riñón o en el corazón) o
bien podrías llegar a presentar cálculos renales, por eso quien determina el
tratamiento es el médico.
Ahora que conoces las causas,
síntomas y factores de riesgo, prevén este problema o si presentas alguno de
estos síntomas acude a tu médico.
¿A caso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está
en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios
dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.
1 Cor. 6,9-20.



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