Santos que fueron médicos


23 de octubre día del médico en México.

A propósito de que este 23 de octubre se celebra el día del médico en nuestro país, te compartimos una pequeña biografía de tres santos de los cuales quizás has oído hablar y que han sido médicos de profesión.

Uno de ellos es San Lucas escribió dos libros muy famosos: el tercer Evangelio y Los Hechos de los apóstoles. Es un escritor muy agradable, y el que tiene el estilo más hermoso en el Nuevo Testamento. Sus dos pequeños libros se leen con verdadero agrado.
Era médico. San Pablo lo llama "Lucas, el médico muy amado", y probablemente cuidaba de la quebrantada salud del gran apóstol.
Era compañero de viajes de San Pablo. En los Hechos de los apóstoles, al narrar los grandes viajes del Apóstol, habla en plural diciendo "fuimos a... navegamos a..." Y va narrando con todo detalle los sucesos tan impresionantes que le sucedieron a San Pablo en sus 4 famosos viajes. Lucas acompañó a San Pablo cuando éste estuvo prisionero, primero dos años en Cesarea y después otros dos en Roma. Es el único escritor del Nuevo Testamento que no es israelita. Era griego.
Como era médico era muy comprensivo. Dicen que un teórico de oficina, ve a las gentes mejor de lo que son. Un sociólogo las ve peor de lo que son en realidad. Pero el médico ve a cada uno tal cual es. San Lucas veía a las personas tal cual son (mitad debilidad y mitad buena voluntad) y las amaba y las comprendía.

Los siguientes 2 médicos son los mártires San Cosme y San Damián, dos hermanos gemelos que servían a la gente del pueblo como médicos y a cambio les pedían que les permitieran hablarles de Dios.
Según la tradición, Cosme y Damián nacieron en Arabia. Estudiaron ciencias en Siria y llegaron a destacarse como médicos. Nunca pidieron pago por sus servicios y por eso se les conoció en oriente como los santos “sin dinero”. Por su caridad y ejemplo de fe se ganaron el cariño y el respeto de todo el pueblo.
En este día celebramos una de las profesiones más bellas, pues todo médico se ha formado para curar enfermedades, para defender la vida, el médico es como el buen samaritano que se detiene al lado del enfermo haciéndose su próximo (prójimo) por su comprensión y simpatía, en una palabra, por su caridad. Así el médico participa del amor de Dios como su instrumento difusivo y a la vez se contagia del amor de Dios hacia el hombre. Que a ejemplo de estos santos todos los que se dedican al servicio a la salud busquen en su profesión la santidad.
Muchas felicidades a los médicos en su día. Dios los bendiga.

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