¿Se acerca el fin del mundo?
Debemos conocer la Palabra de Dios, estar en oración y cuidando nuestra Casa en Común.
En estos últimos días hemos sido testigos en nuestro continente y también en nuestro país de fenómenos naturales que han causado daños en ciudades enteras, destruyendo edificios, casas, dejando a familias sin vivienda y desafortunadamente cobrando vidas humanas.
En México en una misma semana algunos de nosotros vivimos en persona el temblor de 8.2 grados en la escala a de Richter que se originó en Chiapas y que se sintió en algunos estados de la República Mexicana, y del huracán "Katia" que tocó tierra en Tecolutla y que gracias a Dios se degradó a tormenta tropical, y por los diversos medios informativos vimos al Huracán "Irma" con categoría 5 y clasificado como uno de los más destructivos en los últimos años, así como el huracán "José" que han afectado países vecinos.
Con lo acontecido se ha creado un ambiente de miedo acerca de que si todo esto anuncia el fin del mundo. En resumen todas las profecías del Antiguo Testamento ya tuvieron cumplimiento Jesucristo y algunas de las predicciones que hizo Jesús tuvieron cumplimiento en Jerusalén. Claro está en que estamos en la espera de la segunda venida Cristo, pero nuestro mismo Jesús lo mencionó "Nadie sabe el día ni la hora, ni el Hijo del Hombre". Y con algunas citas que se han publicado sobre todo en las redes sociales, solo creamos incertidumbre entre nosotros mismos.
Algo que causa admiración son las cadenas de oración que se han escrito y publicado pidiendo por nuestros hermanos afectados.
Estamos en una temporada de huracanes, de tormentas, no es el único año, ya han habido ocasiones en la que hemos tenido fenómenos naturales de la misma índole, y no descartamos un nuevo fenómeno natural en los próximos meses, y esperemos que no sea así.
Pero todo esto a que nos lleva, en primer lugar a reflexionar en el cuidado de nuestra naturaleza, del mundo en que vivimos, como lo escribe el Papa Francisco de nuestra "Casa en Común", no hay otra, y por lo tanto es nuestro deber y obligación cuidarla, no necesitamos hacer grandes cosas, empecemos por lo sencillo, empecemos en nuestro hogar, en nuestras familias, cuidando el agua, los árboles, los animales, no contaminando las calles.
En segundo lugar debemos nutrirnos de la Palabra de Dios, para no caer en divulgaciones que en muchas ocasiones no tienen un buen fundamento, debemos conocer en qué tiempo se escribió tal cita bíblica, con qué fin y a quien fue dirigida, y como lo mencioné anteriormente muchas de las citas ya tuvieron cumplimiento. Porque ahora y sobre todo algunas sectas se aprovechan de lo sucedido para causar miedo, no para evangelizar sino para causar miedo.
Y en tercer lugar algo muy importante, es bueno unir fuerzas en la oración, sobre todo en momentos como estos, pero hay que tener muy claro que la oración no solo es en los desastres, la oración es en todo momento, a todas horas, particularmente por cada uno de nosotros pero también por la Iglesia entera, que bueno y que gusto ver que muchos nos unimos en oración, pero recalquemos que nuestra vida debe ser siempre de oración, orar nos ayudará a estar fortalecidos ante cualquier situación, conocer la Palabra de Dios también nos servirá para no temer, y vivir cuidando nuestro mundo creeme que también nos ayudará a evitar muchos fenómenos naturales en años posteriores.



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